Imagen Mi Historia Personal Javier Ariza Coach

¿Cómo el coaching llegó y cambió mi vida?

Todo se remonta al verano de 2012. La vida (o el Universo como a mí me gusta referir), quiso que conociese a una persona muy especial, encantadora y excelente profesional; Ana González (Psicóloga y Coach). Ana es Magia, es mi Ángel de la Guardia aquí en la Tierra.

En aquella época yo andaba un poco perdido, confuso y atravesando una difícil situación. Sentía y deseaba en lo más profundo de mí, que necesitaba un cambio, un giro….necesitaba encontrar el propósito y el para qué de mi vida”. Creo firmemente que cuando crees en algo, energéticamente lo estás atrayendo a tu vida. ¿Qué cuándo sucede? Nunca lo sabemos, simplemente aparece en el momento justo y adecuado y de la manera menos esperada….yo le llamo “MAGIA”. Sucede a su debido tiempo. Cuando llega ese momento y miras hacia atrás, entiendes porque y para que debía ser así y no antes. Y así fue como ocurrió en mi caso.

El encuentro “causal” (todo suceso lleva bajo el brazo la causa, el para qué, depende de nosotros encontrarla) con el coaching comenzó en un bar en el que yo prestaba mi servicio. Ana era la hermana del gerente y normalmente frecuentaba por allí, manteníamos siempre gratas e interesantes conversaciones. Poco a poco, como buena coach, fue observando mi comportamiento, mis actitudes, mis inquietudes….y de repente un día me preguntó: “Javi, veo que eres una persona muy mística, ¿Conoces el coaching?” (Mi cara fue de absoluta sorpresa y total desconocimiento de lo que me estaba preguntando) a lo que le respondí; “No, no lo conozco, pero algo me dice que quiero hacerlo y tengo curiosidad en saber de qué va” (Ese “algo” fue mi voz interior…. mi alma que se expresó a través de mi intuición para invitarme a abrirme y experimentar este increíble y apasionante camino. Una “cita conmigo mismo”).

Al poco tiempo de esta conversación, comenzamos con mi proceso. Todo era nuevo, misterioso, interesante y, en ocasiones, asustaba y mucho. Iniciar y llevar a cabo un proceso de coaching no es un jardín de pétalos de rosa, es un proceso que implica enfrentarte a tus miedos, a tus verdades más ocultas, a los rincones de tu personalidad que casi no sabías ni que existían. Y esto, queridos amigos, es duro, muy duro, pero también NECESARIO. Llevaba mucho tiempo buscando respuestas, resultados diferentes, paz y tranquilidad. Sentí que era el momento de dar un golpe en la mesa y decir….hasta aquí!!!

Quizás puedas estar preguntándote… ¿Y qué ganaste a cambio? Pues que, por fin y por primera vez en mi vida, me conocí de verdad como nunca antes lo había experimentado. Sentí unas inmensas ganas de vivir y a la vez de bucear en mi interior y recorrer cada rincón oscuro de mi interior para mirarlo a la cara y decirle: “te siento, te acepto y me transformo”. Me remangué, creí en mi proceso y me puse a sacar toda la basura que llevaba tiempo oliendo en “mi habitación”, y como resultado comencé a organizar y valorar mi vida de manera distinta, empezado por que por fin descubrí quien era la persona más importante de mi vida…YO!.

De repente comencé a ver la vida con otras gafas, con otro prisma. Me propuse dejar de juzgar a la gente y a tener prejuicios sobre cualquier situación. El coaching me enseñó que este era un programa instalado en mi computadora que suponía un gran túnel por donde se fugaba mi energía. Comprendí que cada uno lleva su historia y que lo hace lo mejor que puede desde donde sabe y le han enseñado en sus primeros pasos de vida. Dejé también de quejarme constantemente porque entendí que en cada queja perdía energía y no cambiaba nada. Aprendí y comprendí que más que lo que te sucede en la vida, es tu capacidad para responder a ello. Descubrí verdaderamente que significaba la palabra CONFIAR Y TENER FE y por supuesto CREAR las condiciones necesarias para que SUCEDA!

Uno de los regalos que con el tiempo y un gran trabajo personal me ha ofrecido este estilo de vida es que comencé a sentirme en estado de compasión y amor hacia lo que rodeaba mi vida, sentí unas inmensas ganas de ayudar. Internamente gané seguridad y confianza en mí mismo…. increíble…..de veras, increíble!!! Tu autoestima ya no necesita ser valorada por lo externo porque ahora eres Tú el que se Valora (te amas, te respetas y te aceptas) sin la necesidad ni la dependencia de aprobación. Y por supuesto, cabe decir que todo el potencial y creatividad que no sabía ni que tenía, o que parecía dormido, se eleva a su máximo exponente porque ahora CREES EN TI.

Y así fue como inicié un camino totalmente desconocido al principio, ilusionado y motivado a medida que lo recorría y agradecido por empezar a vivir la vida que siempre había soñado y deseado.

A día de hoy recuerdo perfectamente cada paso, cada emoción vivida, cada experiencia aprendida. Puedo decir y contar desde la más profunda honestidad, que ha sido, es y será el suceso más importante que ha marcado y transformado mi vida; Mi más bonita CAUSALIDAD!!!

 

Con todo el cariño,

 

 

Javier Ariza Domínguez.